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La situación de Aaron Rodgers ha dado un giro curioso en los últimos días después de que los Pittsburgh Steelers tomaran una decisión poco habitual: ofrecerle un contrato como agente libre sin restricciones al veterano quarterback de 42 años. Si este tipo de movimiento te suena extraño, es normal. Se trata de una fórmula muy poco común que apenas se ha utilizado media docena de veces en la NFL durante la última década.
En Pittsburgh confían en que Rodgers continúe una temporada más con el equipo, aunque el jugador todavía no ha tomado una decisión definitiva. Con ese escenario abierto, el propietario de la franquicia, Art Rooney II, explicó en NFL Network los motivos detrás de esta maniobra poco frecuente.
¿Por qué los Steelers han hecho este movimiento?
Esta oferta tiene dos ventajas principales. La más importante es que el equipo podría recibir una selección compensatoria en el draft de 2027 si finalmente pierde a Rodgers. Según Rooney, ese fue el factor clave a la hora de tomar la decisión.
“Lo principal es que nos da la posibilidad de obtener una selección compensatoria si Aaron decide marcharse”, explicó. “No es lo que esperamos, pero nunca se sabe, y queríamos cubrirnos ante esa posibilidad”.
El momento en el que se ha realizado este movimiento tampoco es casual. Los Steelers apuraron hasta el límite establecido por la NFL para poder utilizar este tipo de oferta. Durante la agencia libre, la salida de un jugador sin restricciones cuenta para la fórmula que determina las selecciones compensatorias del draft. Sin embargo, a partir del 27 de abril a las 4 de la tarde (hora del este), esas salidas dejan de contabilizar, salvo que se aplique este tipo de contrato.
“La fecha límite era ese lunes, así que teníamos que decidirlo en ese momento”, señaló Rooney. “Avisamos a Aaron y a su agente; no es algo especialmente relevante, simplemente una forma de protegernos en caso de que ocurra algo inesperado”.
Restricciones clave para Rodgers
Además de la posible compensación en el draft, esta decisión tiene otra consecuencia importante: Rodgers no podrá negociar libremente con otros equipos a partir del 22 de julio.
Si llegado ese momento sigue sin contrato, los Steelers serían el único equipo con el que podría firmar, en un periodo exclusivo que se extendería hasta la semana 10 de la temporada. En caso de no llegar a un acuerdo antes de ese punto, el quarterback no podría jugar en 2027.
Esto limita bastante su margen de maniobra. No podría, por ejemplo, esperar a ver si surge una oportunidad por lesión de otro quarterback durante la pretemporada o al inicio del curso. A partir de esa fecha, sus opciones quedarían reducidas a seguir en Pittsburgh o quedarse sin equipo.
Lo más llamativo de todo es que este tipo de oferta solo tiene sentido si existe, aunque sea mínima, la posibilidad de que el jugador pueda marcharse. Desde el club insisten en que no esperan ese escenario, pero como reconoció Rooney, “en la NFL nunca se puede dar nada por seguro”.
Y si finalmente Rodgers decidiera cambiar de aires, la gran incógnita sería evidente: ¿hay realmente algún equipo dispuesto —o necesitado— de hacerse con sus servicios a estas alturas? Aquí aparecen dos equipos que en los que podría encajar Rodgers: Arizona Cardinals y Denver Broncos.