Foto Lola Morales
La Selección Española U19 de fútbol americano firmó un partido de enorme mérito pese a la derrota por 7-17 frente a Austria en la jornada inaugural del Grupo A del Campeonato de Europa organizado por la IFAF. El combinado nacional, liderado por una defensa sobresaliente, puso contra las cuerdas al vigente campeón continental y llegó a los minutos finales con ventaja en el marcador, dejando muy buenas sensaciones en su estreno.
El encuentro, disputado en el Campo Municipal San Íñigo de Calatayud, contó con un gran ambiente en las gradas y el respaldo institucional, en una cita que supuso además el debut de Óscar Calatayud como seleccionador nacional júnior. España no solo compitió, sino que durante buena parte del partido fue superior en intensidad y orden, especialmente en el apartado defensivo.
Desde el inicio, la defensa española marcó el tono del partido, frenando con autoridad los ataques austriacos. Una intercepción de Guillermo López fue el primer aviso serio en un primer cuarto que finalizó sin puntos, reflejo del equilibrio y la dureza del choque.
Austria logró adelantarse en el segundo cuarto con un “field goal” de 34 yardas, pero España reaccionó con personalidad. Rodrigo Loscertales lideró el ataque con un preciso pase profundo que encontró a Adrián Bermúdez, quien culminó una espectacular jugada de 64 yardas en “touchdown”. Con el punto extra de Héctor Gómez, los españoles se marcharon al descanso con ventaja (7-3) y la sensación de poder dar la sorpresa.
Tras la reanudación, España supo sobreponerse a momentos complicados. Un “fumble” en el retorno de “kickoff” puso en aprietos al equipo, pero la defensa volvió a responder con una intercepción de Santiago Núñez. Poco después, cuando Austria amenazaba de nuevo la “end zone”, la zaga nacional forzó otro balón suelto que recuperó Gorka López, manteniendo la ventaja en el marcador.
En el último cuarto, el esfuerzo físico comenzó a pasar factura. Aunque Austria falló un intento lejano de “field goal”, su insistencia terminó dando frutos. A poco más de tres minutos del final, lograron ponerse por delante tras un pase de touchdown de su quarterback. El golpe definitivo llegó tras otro “fumble” en el “kickoff”, que permitió a los austriacos sentenciar con una carrera a la “end zone” y dejar el definitivo 7-17.
El resultado final no hace justicia al gran partido de España, que estuvo muy cerca de sorprender a una de las potencias europeas. La actuación defensiva y el carácter competitivo del equipo invitan al optimismo de cara a los próximos compromisos.
Como nota negativa, la lesión de Rodrigo Loscertales en los minutos finales empañó ligeramente una actuación individual brillante. España volverá a competir el fin de semana del 9 y 10 de mayo en su visita a la República Checa, en un duelo clave para sus aspiraciones en el torneo.