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La NCAA sigue avanzando hacia una de las reformas más importantes de los últimos años en el deporte universitario estadounidense. La organización estudia la implementación de un nuevo sistema de elegibilidad basado en la edad, conocido informalmente como modelo “5-in-5”, que podría cambiar por completo la planificación deportiva y académica de miles de atletas universitarios.
Actualmente, los deportistas de División I cuentan con cuatro temporadas de competición dentro de un periodo de cinco años desde su inscripción universitaria. Sin embargo, la NCAA considera que ese sistema ha quedado desfasado debido a la evolución del deporte universitario, el aumento de transferencias y la creciente presencia de atletas internacionales y jugadores con experiencia profesional previa.
¿Cómo funcionaría el nuevo modelo?
La propuesta plantea que los atletas tengan hasta cinco años completos de competición, pero con un reloj de elegibilidad que comenzaría tras graduarse del instituto o al cumplir 19 años, lo que ocurra primero. Esto sustituiría el sistema actual de “cuatro temporadas en cinco años”.
En la práctica, el cambio eliminaría muchas de las excepciones y “waivers” que han generado polémica en los últimos años, especialmente los conocidos “redshirts” médicos o extensiones extraordinarias de elegibilidad. Bajo el nuevo modelo, el margen sería mucho más claro y uniforme para todos los programas universitarios.
La NCAA también ha dejado claro que, si la reforma es aprobada, no tendría carácter retroactivo para los jugadores cuya elegibilidad termine antes de la primavera de 2026.
El objetivo: reducir el caos actual
La discusión nace tras varios años de controversias relacionadas con jugadores veteranos, transferencias múltiples y atletas internacionales que llegan a la NCAA con experiencia profesional previa.
El caso reciente de jugadores como RJ Luis ha reavivado el debate sobre los límites de elegibilidad y la necesidad de reglas más consistentes.
Además, la NCAA busca reducir la enorme cantidad de apelaciones legales y solicitudes especiales que han complicado la gestión deportiva en los últimos cursos. Según varios directivos universitarios, el sistema actual se ha convertido en un escenario difícil de controlar tanto para entrenadores como para administradores deportivos.
Impacto directo en el reclutamiento y las plantillas
La posible reforma podría transformar completamente la manera en la que las universidades construyen sus equipos.
Los entrenadores tendrían que replantear la gestión de becas deportivas, la duración de los ciclos de desarrollo, la captación internacional y la planificación del transfer portal.
También podría reducir la presencia de jugadores considerablemente mayores frente a freshmen recién salidos del instituto, algo que se ha convertido en tema de debate especialmente en deportes como baloncesto, hockey hierba y fútbol americano universitario.
Algunos técnicos consideran que la medida aportaría mayor estabilidad competitiva, mientras que otros creen que podría afectar a programas pequeños con menos recursos para gestionar plantillas más largas y experimentadas.
Una decisión que puede cambiar el futuro del deporte universitario
La División I de la NCAA continúa evaluando la propuesta y se espera que las votaciones clave se produzcan durante las próximas semanas.
Si finalmente se aprueba, el modelo basado en la edad podría convertirse en el mayor cambio estructural de elegibilidad en décadas dentro del deporte universitario estadounidense, redefiniendo la carrera de los atletas y la competitividad de las universidades en todo el país.