Foto: Seattle Seahwaks

Seattle superó a New England y alzó su segundo Trofeo Lombardi

Los Seattle Seahawks son una vez más campeones del Super Bowl, al conseguir el Trofeo Lombardi por primera vez desde la temporada 2013. Seattle dominó a los New England Patriots de principio a fin en la Super Bowl LX, aplastando a los Pats toda la noche con una victoria por 29-13 que no fue tan ajustada como el marcador final.

Los Seahawks ofrecieron una de las mejores actuaciones defensivas en la historia del Super Bowl. Seattle dominó tanto en ataque como en defensa, presionando sin descanso a Drake Maye, asfixiando a sus receptores y sin darles espacio a Rhamondre Stevenson ni a TreVeyon Henderson en el juego terrestre.

Los Seahawks lograron seis sacks sobre Maye, a una del récord del Super Bowl. Rylie Mills y Devon Witherspoon lograron una cada uno, mientras que Byron Murphy II y Derick Hall registraron dos cada uno.

El ataque de Seattle giró principalmente en torno a las carreras explosivas de Kenneth Walker III, quien corrió 27 veces para 135 yardas y añadió 26 más en dos recepciones. Walker realizó varias carreras largas para impulsar a los Seahawks a territorio anotador desde el principio, aunque se conformaron repetidamente con field goals mientras aumentaban su ventaja. A pesar de no anotar ningún touchdown tuvo su mejor actuación terrestre de la temporada, registrando su cuarto partido de más 100 yardas de la temporada y el segundo de los playoffs, lo que fue definitivo para ganar el MVP de la Super Bowl LX.

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